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¿Por qué retienen el barco humanitario de Open Arms?

Italia ha confiscado de manera preventiva el barco del ONG Proactiva Open Arms, al que acusa de favorecer la inmigración clandestina y de asociación criminal. Delitos que comportan hasta siete años de prisión. Según que informa el diario Ahora, el fiscal de Catània ha ordenado de inmovilizar el barco al puerto de Pozzallo, donde atracó después de esperarse cuarenta y ocho horas hasta que el gobierno italiano le asignó un puerto seguro.

Camps ha dicho que no entiende que se les acuse de tráfico de personas, puesto que Italia les dio permiso para entrar. Defiende que no han cometido ninguna ilegalidad y señala que ‘es la manera que ha encontrado el fiscal italiano para parar los rescates’. Los voluntarios no tienen claro qué les puede pasar. Ahora, aseguran que toda la tripulación está en el barco pero no descartan que la justicia italiana los detenga. ‘Podemos esperar cualquier cosa. Quizás mañana nos detienen al capitán y al jefe de misión. Es la primera vez que nos pasa una cosa así. Parece un tema político, no real’, ha dicho.

¿ONG o criminales?

El barco llevaba doscientos dieciséis inmigrantes que habían rescatado en aguas internacionales ante las costas de Libia. En medio del rescate, una patrullera de guardacostas libios amenazó de muerte a los voluntarios del Open Arms si no les entregaban las mujeres y los niños que habían sido rescatados de una barcaza hinchable con cien personas a bordo. La fiscalía de Catania acusa a los responsables del barco de no haber entregado las personas a los guardacostas libios.

Oscar Camps ha escrito en Twitter que el derecho del mar estipula que la protección de la vida humana es prioridad absoluta de los cuerpos civiles y militares. Además, recuerda que ‘impedir el rescate de vidas en peligro a alta mar para devolverlos a la fuerza a un país no seguro equivale a una devolución en caliente, hecho que contraviene el estatuto de los refugiados de la ONU’. Cuando llegó la patrullera libia hacía una hora que las lanchas de rescate de Proactiva Open Arms habían localizado la barcaza y habían distribuido chalecos salvavidas a los inmigrantes. Después de dos horas de persecución, los guardacostas desistieron y permitieron que rescataran a las personas que continuaban dentro de la barca.

En RAC1, Òscar Camps ha explicado que la última vez que esta misma patrullera libia los interceptó murieron unas cincuenta personas. ‘Si no mueren, vuelven a Libia, un estado donde los derechos no están garantizados y no tienen zona para acoger a las personas que rescatamos’, ha añadido.

Una vez todos subieron al barco, la tripulación comunicó con el centro de rescates de Roma que llevaban a bordo doscientos dieciocho inmigrantes, contando también los ciento diecisiete de otra barcaza rescatada por la mañana. El gobierno italiano tardó cuarenta y ocho horas en asignarles un puerto seguro donde desembarcar los inmigrantes.